letras - Estelas Anonimas

Juan Mari Arzak – Fray Arzak

Blanco escaparate de piedra marmolada, esbelta mesa, pasarela de viandas aun latentes, antesala de cuchillos y sazones. Microscópico casting de mercancías en ritual observatorio diario, todo bajo la mirada del maestro, cada detalle un paso adelante en la ascensión diaria a la cumbre. . Vanguardia de tradición inaplazable, genes salpimentados y regados con aceite de oliva y perejil. Artesanal carpintero de hilo incandescente, paleta colorista y especiada para pinceles culinarios. Fogones que esculpen soberbias obras sobre exquisita loza, recetas de mar adentro y tierra afuera, deleite...

Casa Piluca

De fogones y viandas se llena esta historia, Un amigo y un señor que es un gran hombre, un mejor profesional. Una historia que habla de un comer de cinco tenedores, pero hacerlo tan en casa, que antes de irte, ya quieres volver. En castiza ubicación planto su casa y la cuida cada día con el mimo de quien sabe bien lo que hace y llena de pasión cada detalle, en la plaza las vistillas reina el rey de las alcachofa y los callos de los rotos de patatas y huevo, del rape y la ventresca, del tomate y lo que quiera que tenga, que todo tiene su sitio y su excelencia. Un lugar al que ir siempre...

Varito Shijo

Se deja barba, porque se cree pequeño pero es gigante, solo que algunos desde la escalera aún lo ven. Nació a la cola de un tren de cuatro, y piensa que llevar el farolillo rojo le condena a estar detrás. Ten la paciencia del buen vino que madura en su barrica, sigue tejiendo con cada lienzo tu hermoso andar, pintas tan lindo que quiera el cielo se vea lejos, esculpe el brillo de lo que encierras en tu pincel. No te alejes de mi sierrita, que allí te tengo cerca de respirar junto a tu charla que no me pierdo, aunque las lobas no nos dejen de criticar.

Supilandia

De tantas noches en busca de viento, encontré un lugar donde sopla flojito, donde la luna se deje mece a su paso, donde cada sueño vale la pena. Debajo del cielo me cubre una manta repleta de estrellas que alumbran los sueños. Al lado me queda, tan cerca que llego a tocar con los dedos, tu casa y la mía, un jardín con las hiedras esperando tu paso, un sol que se consuela con calentar tu regazo; mil noches repletas de risas, algunas llegaron y otras lo harán, y mientras te escribo para que sepas, que allá donde quieras me encontraras, si silbas yo vuelo a tu encuentro, si callas no pienso...

Mamita Guapa

Mamita guapa, princesa linda, tu eres mi madre, la más hermosa, la más valiente de mi jardín, me tienen preso tus ojos claro tu piel delgada, tu blanco semblante que el sol no valor de broncear. Anoche soñé Madre, soñé con tus ojos claros y tu pelo rubio, con tus manos abrazándome cuando era el pequeño que no he dejado de ser en tu corazón. Te soñé curándome cada una de las heridas, las de fuera y las de dentro, te soñé enseñándome cada cosa que sé y que me ha permitido, ser lo que hoy soy. Después el sol despertó la mañana y me alejo de mi sueño y comprendí que no había...

El héroe de la mañana

Detrás del viento llega tu risa, tu gesto suave, tu mirar sereno, tu frente limpia. Tu vida remansa clara como las aguas de las montañas que cada día te ven llegar. Te duele el sueño de mil batallas, ganadas con cada golpe de tu martillo sobre el yunque, a fuerza de lumbre y maza, de casta y raza, fuiste forjando cada uno de tus sueños, tu casa, hoy fortaleza inexpugnable del amor que guardas dentro. Eres el héroe de la mañana de cada día, de los que huyen de los flashes y los aplausos, del colorin que tapa sombras y envilece al que orgulloso muestra sus trofeos. Te miro de frente...

Carmen

Camino del norte se encuentra un tierra salpicada de casas que configuran un lugar en el que vivir, respirar y reparar las heridas; un Reino hermoso y chiquito, que tiene por honor llamarse Sieteiglesias y que decidió adoptarme hace mas de una década . Siguiendo el camino de asfalto que lo divide en dos llegas a su plaza, allí veras que al fondo, en el centro de todo se encuentra “La Fragua”, una tabernita hermosa que regenta una reina que atiende por Carmen. Si miras sus ojos ya sabes el tamaño de su corazón, los tiene teñidos de lluvia, de lagrimas limpias que arrojan su pena, pasadas...

Vicky Martin Berrocal – Vkmb

Ojos con lenguaje propio, carita de silencio que emociona tan por dentro que te encoge media alma del tirón. “Recogío” de pelo que embelesa al inicio de tu espalda. Hechuras que viven presas de tu falda, desde la cintura al caminito de las piernas que sin acabarse, sostienen tu andar. Sonrisa que pincela de vida tus labios, arte que viste tus andares de reina madre que en Alba acaba y empieza el andar. Salpicada de luz, azahar y sur, se teje en tu garganta el rasgar de una guitarra que armoniza tu discurso locuaz. Si el instante congela tu semblante y se clavan tus ojitos en el aire...

Mercedes Milá

De camino a mi cama resuenan aún las risas de observar y asentir el discurso magistral, esa pose y esa forma de estar plantada en la vida que tiene una rubia con patente de corso y dos cojones en el esternón, que atiende por Milá. Tiene dos saquitos de frescura atados a su espalda que riega con agua de rocío cada mañana, no vende caminos que lleven a ninguna parte, ni alquila parcelas de su alma a buen recaudo, que luego se la recalifican desalmadas alcachofas televisivas, que ella ya volvió de ese destino. Si ves algo es porque está, que no se adorna. Soy fijo de sus andares,...

Julia Otero – Otear

Mañanitas de niebla, tardecitas de paseo y el sol por la ventana que llena el interior, desde donde te escucho esa vida hertziana que muestras a quienes vivimos radiofónicamente pendientes de ti. Visualizarte no es difícil mientras dibujas retahílas, que ocupaste mi retina tiempo atrás, en tardes y noches de televisión, cuando lucias flequillo imantado y pactaste el diabólico contrato que mantiene vigente tu palmito de piropo indiscutible. Cirujana verbal de la actualidad con la simplicidad del paisano del al lado, alquimista de emociones y sonrisas. Descarada vitalidad que sincera,...