La vida se llena de saltos mortales, de nudos que deshacer, de hilos que lían madejas que enredan caminos por recorrer. Y en medio de las arenas que forman dunas y visten Tuaregs, se alzan desiertas montañas, guaridas de gentes sin alma, que venden vidas al portador a bombo y platillo con la propaganda a los pies de los Emires ciegos de ira.
Bruno continente que se desangra en miseria y muerte sin receta que alivie su descenso a los infiernos. Vive a merced de mercenarios gemólogos insaciables, que ensangrientan las preciosas piedras, de petroleros intereses, que convierten en marionetas...
El emplomado cielo, llena de nubosas capas la mirada, mientras entre las grietas del algodonoso manto, se filtra la luz que reposa sobre un mar que encabrita la espuma, que tiñe las rocas del acantilado de mar en estado puro. El viento caprichoso, mece la bruma salada que escala la escarpada pared en busca de nuestros rostros. De pie frente al infinito paisaje, contemplamos la estampa inmortal del horizonte. Atrás había quedado un largo camino entre el bosque y este mar, dos jornadas a caballo que cubrieron la distancia que separaba nuestro destino. El siguiente paso es, encontrar un barco...
...///... D. Diego toma la primera de las posiciones, sigue nervioso, intranquilo, algo le dice que no será fácil llegar al final. De repente un estruendo, enmudece el momento……………………
Las bestias se encabritan ante el estallido y D. Luis cae al suelo, una nube de polvo disipa el camino y ciega los ojos, el caos campa libremente en el desfiladero que atravesábamos. Un grito que nace desde las mismas entrañas, sitúa la posición de D. Diego, unos metros por delante de mí, una docena de piedras bloquean el paso y en su anárquico descenso formaron una gran polvareda y arrasando...
Tengo un hermano que busca entre las rendijas de mis pasos, un hilo que teje una historia que huela a curriculum vitae, y no es porque quiera llenar de forma esteril su memoria, es mas por comprender el camino que dejaron mis huellas. De lobo el olfato, le huelen las noches a espera, sentado en el buzón de entrada de su mail. Esa pose me emociona tanto que mis dedos vuelan entre las teclas, para pagar sin conseguirlo tanta devoción.
Entró en mi guarida con la elegancia del cisne que se desliza sobre una superficie acuosa sin salpicar y fue componiendo las piezas que conforman un puzzle sin terminar....
Blanco escaparate de piedra marmolada, esbelta mesa, pasarela de viandas aun latentes, antesala de cuchillos y sazones. Microscópico casting de mercancías en ritual observatorio diario, todo bajo la mirada del maestro, cada detalle un paso adelante en la ascensión diaria a la cumbre. .
Vanguardia de tradición inaplazable, genes salpimentados y regados con aceite de oliva y perejil. Artesanal carpintero de hilo incandescente, paleta colorista y especiada para pinceles culinarios. Fogones que esculpen soberbias obras sobre exquisita loza, recetas de mar adentro y tierra afuera, deleite...